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Mostrando entradas de mayo, 2020

Extracto cinco - Prólogo de mi relato "Debajo" (Ficción)

Prólogo – Reverberación. Los comunos no podían dar charlas o siquiera hablar sin sus compañeros numeristas, toda capacidad comunicativa que, simultáneamente, les concedía su nombre así como lo comunes que eran en sociedad, les servía de más bien poco cuando no podían entender conceptos aritméticos básicos para éstos últimos. ¿Arthiom estás bien? Dijo Eleth mientas jugaba nerviosa con su cabello blanco, pensando en si era posible no estar en alguno de los estados planteados por su cortés pregunta. Binario, ese era el lenguaje universal y el que tenía verdadero valor para Eleth, pero pese a que no entendiera las respuestas de su compañero con frecuencia, sí que se preocupaba por él y hasta sentía algún tipo de afecto, algo poco propio de los numeristas, algo que no pensaba desvelar y menos ante una charla de consorcio. -Sí Eleth, perfectamente, a veces pierdo el hilo de la conversación… -Me sorprende que alguien como tú pueda perderse en algo así, se supone que te dedicas a est...

Extracto 4 - Dévora

Débora me llamaba "corasón" cuando daba de comer a los gatos de aquel parking . 00:15/00:20, Cada noche sin falta, aparecía para dar alimentar a la camada que se había instalado entre los árboles, y su mirada a sotavento de la realidad bailaba cuando la venían a recibir, pero siempre se detuvo mientras me sentaba en aquellas piedras, sin lungun lugal al que volver, excepto a esas intempestivas horas y a ella, cada día más sucio, a ella no le importaba, y no me sorprendía. "Me alegro de verte corasón, ¿Como has pasado el día corasón?, ¿puedo traerte algo mi rey?". Yo siempre me resistía amablemente a sus ofrecimientos, pero notaba que ella sentía mi agradecimiento, lo reflejaba en sus cansados ojos. Entonces repetía la rutina, se agachaba como una madre para recoger a su hijo aprendiendo a caminar, y poco a poco dejaba de ser caridad para ella, poco a poco esos felinos y yo éramos su puerta hacia la fantasía, quizás la única. Éramos uno, una simbiosis, empe...

Extracto tres - Enormidad

Me aterra la sublimindad infinita, morada del silencio de mi voz, donde nadie puede oírme, pues nadie tiene oídos bajo un mar tan profundo. Es en este abismo, donde se encuentran mis demonios, y es de esta herrumbre pesadumbrista encarnada de la que debo encargarme. Cuando el último de ellos duerma, nadaré a tierra, donde mi voz es oída, e incluso alguna vez, escuchada. Que la enormidad me meza como una madre cósmica, y me mantenga sumergido, sin miedo a renacer. Pues cada uno de mis apocalipsis me ha traído un nuevo Génesis, y es tiempo de erradicación, es tiempo de llanto.