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Extracto Cuarenta y uno - Disolución

Como una pastilla efervescente en un lago, como cañón erosionado, como papel en ácido, como el micelio en mi cuerpo, como las lágrimas sobre el fuego de la hoguera, como mi memoria o como mis ideas: me plazco en deshacerme, me dejo en el adiós, me deshago en el cosmos, me olvido en benzodiacepinas, me lluevo sobre cloro.   Qué bien duele, que mal culpa, descomponerme en la otredad del universo, momento sagrado, disociación que me conecta con una realidad más grande que mi entendimiento...  Me dejo inexistir lentamente mientras dejo de sentir, y que bien lo malo y que mal lo bueno, ojalá no despertar de esta sensación.
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Extracto cuarenta - Herencia

La gente desaparece pero prevalece la forma en la que lo hicieron, es herencia inmaterial y pasto de sus propias llamas, es el precio  tanto de amar como de vivir lo es la muerte, es un pacto con la evolución, es un miembro fantasma, es el dolor al respirar y la sonrisa al recordarlo todo. Si las redes de apoyo se quedasen y el deseo de quien no es de nadie desapareciese, una economía basada en nuestra naturaleza se impondría sobre la estructura del todo, conquistando poco a poco los rincones espinosos de nuestros demonios y desbancando en buena parte el status quo, un huracán de fuego inconmensurable que quemaría tanto la soga como el oro a su paso, dejando la materia prima humana y esperanza en nuestro haber. La gente desaparece pero quedan las personas.

Extracto Treinta y nueve - Espejo

No tengo la culpa de que la gente que no quiere hacer su trabajo emocional para estar a la altura de una relación interpersonal conmigo se aleje por verse reflejados en mi como algo que no logran ser, ni yo mismo soy nadie para hacer sentir culpable a nadie por no poder crecer yo en ámbitos que se merecen las personas que transitan mi vida. Mi mayor condena es desear la unidad y ser demasiado claro para poder lograrla, la heterogeneidad y ser tan reflectante que deslumbro el miedo de cada persona que conozco a verse responsable de si misma. Mi otra mayor condena es ser profundamente disfuncional de cara a los sistemas que requieren una rastrera huida hacia adelante y, por ende acabar siendo una carga. Dicho en pocas palabras soy un espejo irregular, que te devuelve un reflejo que no te gusta y es muy pesado de cargar, un espejo que no va a llegar a casa para ser colgado. Un espejo que viene roto además de fábrica y que ha sido transportado en pésimas condiciones fragmentándose aún mas....

Extracto treinta y ocho - Que os follen

Vivimos bajo un sistema de otredad, yo estoy en el lado donde se es combustible para que, mediante mecanismos de minimización de mis atributos, hombres tradicionales refuercen la creencia de que son mejores, esto lo encuentro en cada una de mis relaciones con hombres, en amistad, estudios, trabajo... Y da igual cuanta intimidad pueda construir, en grupo con otros hombres o a través de creencias fundadas en esos grupos también he sido y voy a ser visto, sea cual sea la naturaleza de mi relación individual con los miembros, como una persona ineficaz y menos válida.  Esto no solo ocurre desde el mecanismo de roles patriarcales, también ocurre desde cuestiones de clase, es la razón por la que el techo es mi mejor compañero de conversación, y es el origen de todo lo que me ha jodido la vida. Conclusión: no le debo nada a nadie pese a que creo en forjar redes de apoyo, así que mientras no pueda ser parte de las mismas, aportaré mi granito de arena, desde el silencio, y que os follen a to...

Extracto treinta y siete - Cantaré

Y en el ahora de mis sueños han pasado diez años, diez a cada año mayor el peso, a cada año mas que simplemente viejo. En mis pesadillas sobrevivo a todo, han pasado diez años, ya nadie me recuerda, y quien se cruza conmigo no reconoce en mi nuestro pasado han pasado diez y no pocos, maldita sea mi supervivencia, hace mucho que dejé de recibir mensajes,  casi tanto como años hace que no tengo una pantalla delante mía. Y sin embargo ayer canté. He aprendido del canto de los pájaros, de los pisos okupados, de la crudeza del exterior, de la intemperie que ahora es mi hogar, muchas de las personas a las que he conocido aquí fuera han muerto, sin ser miradas cuando hablan con otros, aun si no están pidiendo limosna, sus miradas si piden ayuda de otra forma, pero como ya sabia de antes, las miradas no son de quien ha abandonado la rueda. Y sin embargo ayer canté... ¿Fue ayer? Es en el ahora de mis sueños que solo me acuerdo de ayer, me preocupa si comeré hoy, pero me emocionan otros estí...

Extracto treinta y seis - La pesadilla

Hoy tuve una pesadilla: soñé que del hueso se desprendía la cadena de odio que nos forma. Que mis estandartes se derretían, que abrazaba una soledad profunda. Tuve una pesadilla, me encontraba desnuda ante los ojos de mi pasado. Y es que desnuda tuve que alzar la voz ante los recuerdos de todas las sentencias que una vez necesité para vivir tras la catástrofe. Debió ser una pesadilla pues me sentí desolado, frágil y despojada. Supongo que porque me vestí de argumentos parecidos para afrontar el daño causado, para que mi piel no se necrosara desde mi interior. Hoy tuve una pesadilla, y ahora se que precio se paga, hoy soñé con dejar ir, con aceptar los cambios de quien me rompió para siempre, y mi propia incompetencia. Hoy soñé con hojas cayendo en primavera mientras dejé de poder seguir esgrimiendo aullidos de rechazo. Tuve una pesadilla, no pudo ser un simple sueño, hoy me encontré con la prueba más difícil, de forma violenta incluso, con un final poco grato, con un medicamento que de...

Extracto treinta y cinco - La semilla

Podéis arrancar de mi, canciones lágrimas y saltos. Cada palabra propia, cada sonrisa gastada, cada idea preclara. Algún o todos mis errores, arrancadme además la voz que los comete. Mi espacio seguro o posesión más preciada, mi sustento o mi techo. Llevaos mis relaciones, mi familia, mis gentes. Regalo mis recuerdos felices a cambio de mis horas de sueño, mi tiempo sin sobresaltos ya es cosa del pasado. Llevaos mi respiración, mi salud bien entendida, de haber aún un atisbo de ella, mi cordura si está aún alguien al volante. Podéis llevaros todo, las secuelas de vivir ya hicieron lo propio. Pues la semilla de mi reveldía adulta y perpetua seguirá intacta y, desde la penumbra de un lodazal, alzaré una mirada desafiante, que ni vaciándome  la cuencas, podréis llevaros de mi materia inherte.  He de advertir, que algunos ojos vacíos tienen las miradas mas punzantes, tápense la yugular.