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Extracto Veintiocho - Libre

Me siento tan solo...

No es ni por asomo indicativo de mi entorno próximo;

Es solo que a veces me asomo a la ventana del futuro a través de las experiencias de quienes amo y las condiciones de la pecera, a veces, parecen indicar que el encargado de cambiar los filtros ha muerto o se ha ido de vacaciones.

Las mecánicas de nuestro mundo nos han desconectado, usurpado la línea de puntos, nos han hecho creer en el proceso por el cual hay una zanahoria, omitiendo la cuerda y el palo sobre nuestros hombros.

Me siento tan sola que ni todo el amor aguardado podría convencerme jamás de que dejase de tirar mi vida por la ventana, sacrificando mi supervivencia por esos pocos segundos que me deja la misma vida para ser consciente de que estoy quemándola. 

Tan solo... que ni siquiera tengo energía para analizar causa , consecuencia o correlación, ni siquiera para analizar la soledad de quienes me rodean, de quienes me precedieron y de quienes, ojalá no (y por su bien), vendrán después de mis palabras.

Observo todo desde arriba y los caminos marcados han sido mi némesis, he elegido la montaña, las zarzas, ir a pie, no trascender, no dejar nombre, no invertir mi tiempo, alejarme demasiado, mancillarme, he osado la metamorfosis incluso.

¿No será que en realidad nuestra manera de caer no es más que la consecuencia de una cordura aislada en un mar de sistemas viables o puertas que elegimos no abrir?

Tan sola que hasta parecería por momentos, que soy libre.

Las galaxias se alejan, la constante de Plank nos ata al silencio a través de la infinita premisa.

Al final es la tendencia natural del todo, debería acostumbrarme a lo hostil e impersonal de la realidad, pero me debo a todo aquello que no debería haber hecho y así permaneceré mientras aún me quedé voluntad nadando en mi abulia.

Tan indebida que parecería por momentos... que soy libre

Que ya lo cantaba Chavela y que ya se olía en el cianuro de hidrógeno en tiempos de plomo, prevaleciendo así en el sabor del orín en alta mar o destilándose con la hipoxia en la cima del Everest.

Tan doloroso que parecería por momentos... que soy libre.

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