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Extracto treinta - Mala persona

 De la forma más digna que sé me abro ahora, páncreas en mis manos extendidas hacia la pantalla.

 De la forma más digna, reconozco mis flagrancias hacia lo que soy y asumo mi condena por no poder colapsar en algo fácil de digerir; Oxitocina y Cortisol.

De forma digna aún, pido perdón por contradecirme, transformarme, ser, sangrar más que la mayoría, hundirme a veces, solo o en compañía, detestar y amar la vida junto a otros.

De la forma más digna posible me arrastro por mis pantanos para postrar mis rostros frente a quienes aún me importan, revelar que no soy buena compañía, no más que un edificio en llamas con objetos de todo el mundo, que fracaso en apagarme o a veces ni lo intento.

De la forma más digna que encuentro, me confieso culpable de lo que me ocurre, de que cada momento conmigo siempre tenga algo de amargor, de lo beligerante de mis palabras y el poco alcance de mis acciones; mi Área Brocal y mi silencio, mi palabra y los cojones que he necesitado para verbalizar.

Y que en la entereza de mis cuerdas, quede de manifiesto que, pese al odio que siento a veces por mi mismo, con orgullo me despellejo y que de festín a alguien le sirvan mis ecos y quejidos, aún si doy casi tanta lastima como aquel que oculta sus demonios. Hipocampo en vuelo, Sistema límbico en catering.

Hoy, con toda la dignidad que poseo, dejo de manifiesto que ya no soy una buena persona.

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