Todo pesa más desde que te has ido
No simplemente porque me falte un pilar en el que apoyarme o una mano para que me sostenga al caer inexorablemente, como ya sabes que caigo, como a veces incluso con gracia lo hago.
Es más como un miembro fantasma que se nota en el cuerpo, concretamente en mi pecho y que duele como si aún lo ensartasen las casualidades.
¿También te pesa más desde que te has ido no?
No por equipaje...
No por el estrés de tener que acomodarte entre afilado hielo donde pocas conversaciones florecen, un buenos días con ese canto de tu tierra natal... una mirada a los ojos mientras te escudriñan las palabras.
Ni siquiera por lo que te queda por afrontar en esa cuna de metal que es también tu hogar y del que no podrías desprenderte como tampoco de éste, a varios pauses de diferencia entre tú y tú de nuevo a partes iguales.
Es más como seguir dividido en un debacle eterno, esperando que alguien que todavía espera allá, donde ahora perteneces; vierta agua en cierta forma en esa fosa del alma que te hace sentir desplazado a veces.
Todo me pesa más desde que te has ido, y menos mal que lo hace, gracias a dios que lo hace, al fin de al cabo; "todo es más bonito cuando tienes algo que perder".
Y es que nos haces falta, a muchos, pero solamente mi pasado me hace sentir eso con la vehemencia de mis años de silencio; y tu ausencia, como un regalo más de mi camino hacia el gran agujero, pretendiéndolo todo con estos escritos que apenas se dejan leer por desconocidos, entre los que nunca te imagino.
Todo nos pesa más desde que te has ido:
Por eso se moverán montañas a decenas de metros bajo nuestros pies, por eso cruzaremos esas millas, por eso volaremos por los cielos y descenderemos de nuevo una y otra vez incansables, para cerrar esa brecha y acercar los bordes, de lo que nos fragmenta. Hermano.
Comentarios
Publicar un comentario