El diario de Carlos:
Día 3
He desaparecido, hace unos 3 días que lo he hecho, en un
contexto menos desafortunado esto implicaría que desde ayer se reducen
drásticamente las posibilidades de que siga con vida, pero no sucede nada, todo
sigue como siempre.
También han desaparecido mis llaves, supongo que es lo que
implica no salir de casa en tanto tiempo. Racioné la comida cuando se fueron
mis padres, se siente raro ver todas sus cosas ahí… cubiertas por ese maldito
polvo.
Pensaba que alguien vendría a buscarme, saben perfectamente
donde encontrarme, pero cuanto más tiempo pasa, menos esperanzas tengo de ello,
no importa, aun así: no sucede nada, todo sigue como siempre.
Evito poner el único canal de noticias que me puedo permitir
dadas las circunstancias, tampoco quiero encontrarles yo, pienso que, si me
siento sobre el sofá, si navego entre los canales, encontraré mi ficha de
desaparición, pero el problema no es esa ficha…
Se que divago mucho y por eso este diario es un puto caos,
pero hablando de cosas que no me atrevo a hacer aquí sentado… limpiar; se
sentiría como deshacerme de toda probabilidad de una despedida...
Ayer lloré durante horas, no exactamente por que saliese toda
la mierda, no busqué ni obtuve desahogo, al fin de al cabo no sucedía nada,
todo seguía como siempre… Sin embargo, tropecé, y cuando lo hice pare mi caída
instintivamente sobre el sofá al que miro más que la televisión, es entonces
cuando hundí las yemas de mis dedos entre el polvo, arremolinado sobre el hueco
que papá solía dejar para sí mismo en el salón.
Es por eso que no pulso el botón, el mando no contiene ni
una mota de ese grisáceo hollín, el problema sin embargo reside en la misma
causa que me llevó ayer al llanto… no sucede nada, todo sigue como siempre, no sucede
nada…
Día 5
Pulsé el botón, el jodido botón del canal de difusión, y al
igual que al tocar con los dedos los restos de mi familia, las lágrimas
volvieron a mi rostro, aparecí en el reporte de desaparecidos regional como
esperaba, también lo han hecho todos los demás.
Hace ya cinco días un canal de emergencia me propinó un
golpe de realidad tan absurda… Casi toda la costa había sido afectada, casi
todas las personas se cremaron al instante, dejando un polvo gris como si de
sus cenizas se tratara, y casi nadie puede contactar con nadie, me pregunto si
les pasará lo mismo que a mis padres, o quizás muchos de mis conocidos son como
yo, piensan que si pulsan un botón, que si se mueven por la noche, que si tocan
algo, harán toda ésta pantomima real… pero no importa… no sucede nada, todo
sigue como siempre.
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