Sueño que pienso en ti, mi yo de nombre olvidado, de tiempos en los que yo lo sabia todo sobre tu camino y tu soñabas con palacios de obsidana en cielos imposibles. Ahora que somos la misma persona, las imperfecciones de mi rostro son además las de mi identidad, varada en el tiempo, mientras mueren las células, mientras me escribo de nuevo desde un incierto mañana para ambos dentro de mi, pues "Yo soy yo y mis circunstancias" nunca estuvo tan cerca de las circunstancias.